
O comedia médica, o thriller médico…
Por lo menos eso es lo que parece. De todas las profesiones de las que se han hecho series de televisión la de los médicos puede que sea la que más títulos tenga. Y mira que hay profesiones en el mundo, tenemos abogado,s que también han sido retratados en la pequeña pantalla numerosas veces, profesores, informáticos, dependiente de tiendas, hasta funerarios como en A dos metros bajo tierra.
Pero ¿qué tendrán los médicos?. Puede que sea ese don de Dios del que siempre se habla, o la posibilidad de realizar escenas de acción y que concuerden con la historia. Pero de lo que no cabe duda es de que estas series son el filón de las cadenas.
Desde hace años hemos visto pasar a varios doctores a través de nuestros televisores, como el Dr. Doug Ross, el Doctor Mark Green, el Doctor John Carter y compañía. U otros no tan cercanos en el tiempo como el Dr. Hawkey. Y los más nuevos como la Dra. Grey y el Dr. House.
Según la profesora Anna Tous autora del libro La era del drama en televisión, afirma que el género hospitalario empieza a partir de los años 50 con City Hospital de la CBS, luego llegarían The Doctor de la NBC, Medic de la misma cadena y Emergency Ward de la ITV1.
Al principio estas series mostraban una imagen seria y formal de la profesión, donde siempre se respetaba a la autoridad médica en el terreno profesional y personal. Las asociaciones de médicos colaboraban en el proceso de guionización de los episodios y vigilaban para que no se provocase sensaciones de angustia o hipocondría en los espectadores. Asimismo estas primeras producciones tenían un carácter más divulgativo que las series actuales, muchas de ellas se elaboran con un carácter documental.
A partir de los años 70 se fueron incluyendo en las tramas médicas, otros aspectos sociales que afectaban en la época como la homosexualidad, violaciones o el uso de drogas. Fue cambiando esa imagen correcta del sistema sanitario para protestar sobre las carencias de éste. Lo hizo MASH, versión televisva de la película de Robert Altman con el mismo título. Esta serie localizada en Corea en plena guerra relataba en tono de comedia negra las hazañas del Dr. Hawkeye. Fue todo un hito televisivo y estuvo en antena durante 12 temporadas.
Más recientemente, el año pasado finalizó su última temporada, econtramos la serie Urgencias, que por ahora se mantiene en el recuerdo como una de las mejores series de esta temática. No hay tema social que no se haya tratado, mediante sus argumentos se ha puesto en duda el sistema sanitario de Estados Unidos en numerosas ocasiones, ha habido capítulos de acción y otros más dramáticos. Se ha polimizado sobre la situación de los médicos y cómo les afecta a sus relaciones personales la cantidad de horas que tienen que pasar en urgencias y el drama al que asisten a diario.
Cuando se acercaba el fin de esta serie, llegó Anatomía de Grey. Al principio pareció una buena sustituta pero tras los primeros capítulos empezó a centrarse más en las relaciones personales de los protagonistas que en la ciencia médica, y a pesar de su popularidad y sus altos índices de audiencia la serie triunfa más por sus argumentos amorosos que por la profesión de los personajes. El que sean médicos es algo circunstancial, podrían haber sido perfectamente policías, profesores o cualquier tipo de profesión.
Casi al mismo tiempo llegó House, otro éxito de la televisión actual aunque recientemente haya tenido algunos altibajos. House presenta una particularidad especial y es el aire de investigación de los casos. Se ha dicho ya muchas veces, y sus creadores lo han confirmado, que se trata de una modernización del famoso detective Sherlock Holmes. La descripción del personaje principal, el Dr. House, es claramente la imagen de Holmes. Solitario, adicto, desconfía de las personas y tienen un amigo fiel, el Dr. Wilson que en el caso de la obra de Arthur Conan Doyle se trataba del Dr. Watson.
Queda demostrado el tirón que tiene este género, pero desde hace unos meses han empezado a salir una serie de títulos relacionados con la medicina. Three Rivers, centrado en los trasplantes, Mercy en las enfermeras, Trauma en los paramédicos y muchas más.
Ahora Shonda Rhimes, productora de Anatomía de Grey y su spin off, Private Practice, presenta Off the map.
Esta vez los protagonistas son unos médicos que abandonan sus trabajos para practicar la medicina en una clínica remota en el Amazonas. Este tema de médicos sin fronteras ya se trató de forma espléndida en una de las últimas temporadas de Urgencias, donde varios de los protagonistas se trasladaban a África para realizar la medicina.
Habrá que esperar todavía si esta nueva producción sigue el modelo de concienciación social que tenían Urgencias o MASH, o si seguirá la estela de las series de Rhimes que tienen una trama más centrada en las relaciones personales.
Llama la atención esta proliferación de médicos y enfermeros ya que la mayoría de los títulos recientes han ido cayendo uno detrás de otro de las parrilas televisivas. Parece que las cadenas buscan la nueva Urgencias y ninguna lo consigue. De las series recientes mencionadas, sólo Anatomía de Grey y House parecen ser las que han conseguido un lugar privilegiado ante los espectadores, pero ninguna de las dos han conseguido el aclamo de la crítica y audiencia como pasó con Urgencias.
Fuente: ohnotheydidnt. La era del drama en televisión