
Hoy he ido al cine a ver Morning Glory y a pesar de que no sea una gran comedia, a mí me ha gustado mucho. En muchas revistas y web se la describe como una comedia romántica, sin embargo se trata más de una comedia de profesiones.
Puede que me haya gustado más por su temática porque me toca de cerca.
La joven productora, Rachel McAdams, tiene que hacerse cargo de un programa matinal que va cuesta en picado y todo depende de ella y de su nuevo presentador un Harrison Ford decepcionado con la vida y al que tachan como la tercera persona peor del mundo.
El programa de televisión es un matinal al estilo Ana Rosa o el de Las mañanas de Cuatro, lo único que falta son las noticias de verdad, algo de lo que el personaje de Harrison Ford sabe mucho pero que ahora no viene a cuento.
Es un programa con historias absurdas sobre minifaldas, encantadores de pájaros o cocina. La televisión se presenta como un todo por la audiencia, donde un periodista de renombre se ve obligado a presentar un programa de trivialidades por dinero, mientras la joven productora corre de un lado para otro olvidándose hasta de respirar, para conseguir que ese programa tenga futuro.
Ya si nos adentramos más en el programa que tratan, sinceramente aunque el personaje de Harrison Ford sea un cascarrabias, no podemos más que simpatizar con él porque como espectadores también entendemos que las “noticias” que tratan son una mierda, porque el espectador quiere que se le entretenga pero eso no significa que sea tonto.
El periodismo aquí se ve reflejado en ese presentador que interpreta Harrison Ford, él es el de los ideales, el que quiere contar noticias de verdad y el que tiene una carrera como periodista estrella. Mientras en producción sólo quieren audiencia y noticias tonta cuando la mejor solución es la mezcla de ambos.
Una cosa que no me queda claro, es qué ha estudiado ella. A pesar de su poca experiencia cuando es despedida del primer programa donde se ha pasado mucho tiempo trabajando, es contratada en el matinal sobre todo por su ilusión, ingenuidad y ganas de trabajar pero el jefe la critica por su poca experiencia: Tres años de carrera e una universidad de mala fama.
¿Tres años? ¿Tres años de qué? En el primer trabajo la sustituyen por un licenciado en periodismo con un máster, ¿entonces no ha estudiado periodismo?
En general una comedia facilona que hará más gracia a los que entiendan del tema.